Para promover el Reino de Dios en América Latina estamos comprometidos:

 

En solidaridad con nuestros hermanos y hermanas empobrecidos y convencidos del hecho de que Cristo está presente entre ellos, los Hermanos Cristianos estamos comprometidos a ser cultural y espiritualmente enriquecidos por nuestra participación con los pueblos de las diversas culturas que pueblan nuestro continente. De buena voluntad, pero con criterio crítico, adaptamos nuestra vida diaria a la cultura de América Latina en general y a las culturas locales de los respectivos países donde vivimos y trabajamos.

(De la Carta de Fundación de la Región de América Latina , 2004)