proverbio "no des un pez al hambriento, sino enséñale a pescar", del mismo modo que hizo nuestro maestro Jesús con los pobres y marginados de su tiempo; nunca regaló nada, nunca dio nada por mera lástima, mas al contrario, lo poco que él tuvo siempre lo compartió con todos haciéndolo comunión, convirtiendo todo ello en fuertes experiencias sacramentales, haciendo de cada acontecimiento un verdadero sacramento de vida; y es lo mismo lo que pretendemos lograr con esta misión, ayudarlos a ayudarse entre ellos y compartir lo que tenemos para que ellos compartan lo poco que tienen con los demás.

Una persona que colaboró entusiastamente fue la señora Nelly, un ama de casa del barrio Las Palmas, mujer muy activa y comprometida con el desarrollo de su comunidad, que a pesar de sus diferentes actividades, propias de una madre de familia que tiene el deber de atender a las necesidades de su hogar, también es dirigente de la asociación de padres de familia del colegio donde estudian sus tres hijos; pero no solo eso, Nelly también se da el lujo de colaborar responsablemente en diferentes actividades de su comunidad parroquial, mostrando de esa manera un fuerte compromiso con nuestra iglesia y por supuesto, con Cristo. Pero lo más impresionante aún es que Nelly (madre de tres hijos, ama de casa, dirigente del colegio y colaboradora activa de su parroquia) se ha comprometido también a apoyar la misión educativa. Ella se ha organizado de tal forma que se da el tiempo oportuno de preparar los respectivos refrigerios para los niños que asisten a la misión, refrigerio que se les da a media mañana para que puedan estudiar mejor, sabiendo también que a esa hora de la mañana, el hambre que los niños tienen es tremendo, ya que para algunos probablemente es el único desayuno. Gracias a esta persona que durante las seis semanas de misión tuvimos puntualmente los refrigerios.

Otra persona, mujer también, que se comprometió con esta causa, la misión educativa, es Érica, una joven de 20 años de edad del poblado Las Delicias, pues ella, al igual que Nelly, mantiene un fuerte compromiso con su comunidad parroquial y es líder de uno de los grupos de su capilla, labor que tiene que llevar simultáneamente con sus estudios universitarios. Érica ha demostrado un gran interés por la educación de los vecinos y vecinas de su comunidad, y cree firmemente que solo a través de la educación, su barrio, Las Delicias, podrá salir de la pobreza en la que actualmente se encuentra sumida. El trabajo de Érica en la misión fue muy interesante y alentador para nosotros, ya que ella se daba el trabajo, mejor dicho aún, el gusto de juntar todos los días a los niños y niñas de su barrio y, en muchas de los casos ella misma los aseaba (les lavaba la cara y los peinaba) para luego traerlos a la Biblioteca Edmundo Rice donde se realizaba la misión. Una vez en la biblioteca les enseñaba a leer y a escribir, a sumar y a restar; trabajo que realizaba con mucho ánimo y

 

paciencia hasta la hora en que tenían que volver a sus casas después de la respectiva oración de agradecimiento. Terminadas las clases, ella misma se encargaba de volverlos nuevamente a sus respectivas casas, cumpliendo así un trabajo completo y eficaz, un verdadero servicio de delivery, pero lo mejor de todo es que no esperaba nada por este magnífico trabajo, porqué su mejor pago hoy es el aprecio que sus niños le tienen, y más adelante será ver en ellos a grandes hombres y mujeres de bien y forjadores del futuro de su comunidad -Las Delicias-.

Aparte de Nelly y Érica, también hubieron algunas otras personas que se comprometieron de manera admirable con el desarrollo de la misión; podríamos aludir al profesor Orlando Honores, del poblado Villa Magisterial, que a pesar de su delicado estado de salud, fue uno de los más asiduos y responsables colaboradores. Caso admirable también fue el compromiso de Christian y Mauricio, dos niños de 10 años de edad, muy capaces ellos, que regalaron sus mañanas por seis semanas para el servicio de otros niños que no sabían leer ni escribir.

Fueron estos solo algunos de los casos de personas que se comprometieron con la realización de la misión educativa versión 2006 en el barrio de San Luís - Chimbote -, personas que no solo viven un fuerte compromiso de solidaridad y ayuda con los más necesitados, sino que también albergan dentro de si mucha fe y esperanza de que en un tiempo no muy lejano sus asentamientos, lugares en los que habitan, saldrán de la pobreza en la que ahora se encuentran y podrán entonces gozar del sueño de toda su vida, vivir en un lugar donde todos puedan respetarse como personas, teniendo todos los mismos derechos, y por supuesto, cumpliendo todos sus respectivos deberes. Será entonces que el añorado Reino de Dios se hará presente en este rinconcito del mundo llamado San Luís.

El cuerpo es aquella porción del universo que nosotros animamos, informamos, concientizamos y personalizamos. Está formado por el polvo cósmico, que circula en el espacio interestelar desde hace miles de millones de años, antes de la formación de las galaxias, de las estrellas y de las planetas, polvo este probablemente más viejo que el sistema solar y la misma Tierra. El hierro que corre por las venas del cuerpo, el fósforo y el calcio que fortalecen los huesos y los nervios, el 18% de carbono y el 65% de oxígeno muestran que verdaderamente somos cósmicos.

Leonardo Boff











     
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