
Esperanza en el Desierto |
Gestos de desprendimiento y acogida como este son los que nos motivan constantemente a nosotros, misioneros, a realizar con mucho entusiasmo la labor en medio de una situación difícil debido a la empecinada pobreza económica en la que viven, tratan de salir admirablemente adelante a pesar de las limitaciones que agobian sus vidas, experimentando de esta manera una fuerte batalla con la miseria, con la que tienen que lidiar día a día muchas de las familias, mermando así sus posibilidades y esperanzas de desarrollo y progreso; y resignándose a vivir de esta manera con muchas limitaciones materiales, condenados a repetir los pobres niños las mismas experiencias negativas que experimentaron sus padres en su infancia, es decir, pobreza, maltrato, hambre, enfermedad, analfabetismo, etc., convirtiéndose así en un círculo vicioso donde padres y madres que no tuvieron nunca la oportunidad de educarse, tienden a hacer lo mismo con sus pobres e indefensos hijos, sin tener ellos ni el más mínimo de culpa, sólo el hecho de haber nacido en una familia pobre; y quitándoles así uno de sus principales derechos como seres humanos; el derecho a ser |
de 20 años de edad, con algunas |
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educados. Es por ello que nosotros, los Hermanos Cristianos, en nuestro afán de evangelizar a la niñez y la juventud a través de la educación, y siguiendo así el legado de nuestro fundador, el Beato Edmundo Rice; realizamos en la ciudad de Chimbote una misión educativa, una labor social y evangelizadora, la cual iniciamos |
a ella la finalidad de nuestra visita, la señora muy atentamente nos invito a pasar a su humilde casita. Fue sorprendente la hospitalidad que recibimos de aquella mujer y su hija hacia nosotros, dos misioneros desconocidos en un lugar desconocido, ya que anteriormente habíamos visitado algunas otras casas y nadie, absolutamente nadie había mostrado tanta amabilidad como lo estaban haciendo María y su madre al abrirnos las puertas de su casa e invitándonos a entrar en ella; menos aún, nadie nos había ofrecido un vaso de limonada fresca como lo hizo esta humilde familia. Aquel fue el descanso más placentero que tuve en mucho tiempo y la limonada más fresca y sabrosa que había probado antes; nos dio ánimo para continuar luego nuestro trabajo, visitando otras familias en medio del arenal. ___________________ |
sabiendo que únicamente a través de la educación estaremos ayudando a que muchas familias puedan salir de la mediocridad y de la abrumadora pobreza en la que se encuentran sumidos. Esta labor no la hicimos solos, lo llevamos a cabo de la mano de un grupo de personas asociadas a la familia Edmundo Rice, personas que se comprometieron de una manera desinteresada con este pequeño proyecto educativo, haciendo presente así su pequeño granito de arena en la realización de esta labor educativa. También formaron parte de esta labor misionera algunas personas de la misma comunidad de San Luís, teniendo en cuenta que una de las finalidades primordiales de esta misión, fue la de crear espacios de autoayuda comunal, es decir, comprometiendo a los mismos pobladores a ser participes de su propio desarrollo, siendo así ellos mismos los directos responsables y protagonistas del progreso y bienestar de su comunidad. De esta manera damos sentido al sabio y viejo |
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