Esperanza en el Desierto
Hno Saúl Velásquez. Lima

Era el segundo día de misión y habíamos recorrido ya diferentes asentamientos humanos 1 humildes del barrio de San Luís en la ciudad de Chimbote, Perú, buscando niños, jóvenes y adolescentes que por diferentes motivos habían abandonado la escuela o el colegio y estaban fuera del sistema educativo público, es decir, chicos no escolarizados. Fue entonces que, cansados, con sed y abrumados por el intenso calor veraniego de Chimbote llegamos por referencias de algunos vecinos a una humilde casita en 1a zona llamada Los Ángeles; llamamos a la puertita de triplay y, por una pequeña ventana nos atendió alguien que a simple vista parecía una persona "normal"; le explicamos entonces el motivo de nuestra visita sin percatarnos de las limitaciones que más tarde reconoceríamos. Fue entonces que ella (María, una chica

 
Gestos de desprendimiento y acogida como este son los que nos motivan constantemente a nosotros, misioneros, a realizar con mucho entusiasmo la labor en medio de una situación difícil debido a la empecinada pobreza económica en la que viven, tratan de salir admirablemente adelante a pesar de las limitaciones que agobian sus vidas, experimentando de esta manera una fuerte batalla con la miseria, con la que tienen que lidiar día a día muchas de las familias, mermando así sus posibilidades y esperanzas de desarrollo y progreso; y resignándose a vivir de esta manera con muchas limitaciones materiales, condenados a repetir los pobres niños las mismas experiencias negativas que experimentaron sus padres en su infancia, es decir, pobreza, maltrato, hambre, enfermedad, analfabetismo, etc., convirtiéndose así en un círculo vicioso donde padres y madres que no tuvieron nunca la oportunidad de educarse, tienden a hacer lo mismo con sus pobres e indefensos hijos, sin tener ellos ni el más mínimo de culpa, sólo el hecho de haber nacido en una familia pobre; y quitándoles así uno de sus principales derechos como seres humanos; el derecho a ser

de 20 años de edad, con algunas
dificultades mentales producto de ciertas experiencias negativas vividas durante su niñez y adolescencia) sin decirnos una sola palabra, solo el regalo de una agradable sonrisa, dio media vuelta rápidamente y fue a llamar a su madre que precisamente salía ya a nuestro encuentro.

Después de haberle explicado también

educados.

Es por ello que nosotros, los Hermanos Cristianos, en nuestro afán de evangelizar a la niñez y la juventud a través de la educación, y siguiendo así el legado de nuestro fundador, el Beato Edmundo Rice; realizamos en la ciudad de Chimbote una misión educativa, una labor social y evangelizadora, la cual iniciamos

a ella la finalidad de nuestra visita, la señora muy atentamente nos invito a pasar a su humilde casita. Fue sorprendente la hospitalidad que recibimos de aquella mujer y su hija hacia nosotros, dos misioneros desconocidos en un lugar desconocido, ya que anteriormente habíamos visitado algunas otras casas y nadie, absolutamente nadie había mostrado tanta amabilidad como lo estaban haciendo María y su madre al abrirnos las puertas de su casa e invitándonos a entrar en ella; menos aún, nadie nos había ofrecido un vaso de limonada fresca como lo hizo esta humilde familia. Aquel fue el descanso más placentero que tuve en mucho tiempo y la limonada más fresca y sabrosa que había probado antes; nos dio ánimo para continuar luego nuestro trabajo, visitando otras familias en medio del arenal.

___________________
1 Poblaciones formadas por invasiones de terrenas baldíos, generalmente carecen de servicios de agua y desagüe, electricidad. Con el tiempo, los pobladores adquieren los títulos de propiedad y, como parte de su lucha social, los servicios básicas.

 

sabiendo que únicamente a través de la educación estaremos ayudando a que muchas familias puedan salir de la mediocridad y de la abrumadora pobreza en la que se encuentran sumidos.

Esta labor no la hicimos solos, lo llevamos a cabo de la mano de un grupo de personas asociadas a la familia Edmundo Rice, personas que se comprometieron de una manera desinteresada con este pequeño proyecto educativo, haciendo presente así su pequeño granito de arena en la realización de esta labor educativa. También formaron parte de esta labor misionera algunas personas de la misma comunidad de San Luís, teniendo en cuenta que una de las finalidades primordiales de esta misión, fue la de crear espacios de autoayuda comunal, es decir, comprometiendo a los mismos pobladores a ser participes de su propio desarrollo, siendo así ellos mismos los directos responsables y protagonistas del progreso y bienestar de su comunidad. De esta manera damos sentido al sabio y viejo



3