
Viaje a la India • Un destino: Kolkata. • Dos propósitos: participar del simposio "Flare up like Flame" y encontrarse con Jesús de nuevo por primera vez. Luego de algunas reuniones de lecturas, ideas y diálogos preparatorios había llegado el momento de vivir la experiencia. La misma nos condujo a un primer encuentro: la generosidad de los brothers, que tanto en Irlanda como en distintas comunidades de la India nos recibió y acompañó con una presencia, calidez y dedicación algo inusual para estos días que corren. Un contacto brusco e impactante fue el que mantuvimos con Kolkata durante nuestros primeros momentos de estadía. Ojos muy accidentalizados los nuestros, a los que les costaba filtrar imágenes, olores, sonidos, sensaciones táctiles y sabores provocativos para nuestro bagaje. Simposio en marcha y esforzándonos por vencer uno de los principales obstáculos, el idioma, los hispanohablantes comenzamos a disfrutar del entusiasmo de tantos. Conocer formas de vida, vocaciones, situaciones sociales, políticas, económicas, religiosas y demás, de todos los continentes de nuestro planeta, a través de los conferencistas y de los participantes de Fulf. Ir recorriendo vidas nos permitió conocer algunas muy especiales, que lucen por su altruismo, su compromiso y sencillez. Seguir caminando para ir descubriendo cada vez una ciudad más disfrutable que aquella de los primeros días, con varios signos de esperanza a pesar de tanta miseria y exclusión. Y regresar para poder compartir con la familia, los amigos, los compañeros y con ustedes, hermanos en Cristo, aquellas vivencias tan significativas para nosotros. Que también nos depararía un encuentro nítido: el llamado "mundo posmoderno", de narcisismo a la enésima potencia. Mi deseo de que nuestras comunidades puedan testimoniar alternativas a este modelo hegemónico de frivolidad. |
Mis saludos, mi mail para aquellos curiosos que aspiren a un conocimiento más detallado de este relato. Dios los bendiga hoy y siempre.lmas@cardenal-newman.edu.ar El Ayer y Hoy en el Bañado Tacumbú La necesidad de saber algo acerca del lugar donde estaré por un año de misión, me llevó a investigar algo acerca de él. Por eso, acudí a entrevistar a ciertas personas quienes tienen conocimiento del Bañado Tacumbú, situado a orillas del Río Paraguay en Asunción. El BAÑADO EN EL AÑO 1971 "A1 momento de llegar al Bañado éramos solo cinco familias. En ese entonces no contábamos con agua potable. Para poder obtener agua, teníamos que caminar por dos horas a una represa, mientras que nuestros esposos se dedicaban día y noche a fabricar ladrillos para así obtener el sustento para la casa. Después de algunos años fueron llegando otras familias, y junto con ellos muchos inmigrantes más. La población seguía creciendo, y a la vez las familias nos apoyábamos mutuamente. Recuerdo que en aquellos años aun no había calles ni despensas donde poder comprar los alimentos. Teníamos que caminar por cuatro largas horas para llegar al mercado del centro y obtener lo necesario". La Señora Antonia nos dice que en aquellos años la gente del Bañado era muy solidaria y muy caritativa, siempre buscando el bienestar de los demás, cuidándose mutuamente. "Recuerdo cuando las familias solíamos reunirnos en una de las casas y compartir gratos momentos, unos momentos que jamás volverán". Mientras ella hablaba podía sentir su nostalgia y las ganas de querer llorar. Tanto era su sentir, que empezó a hacerse una pequeña trenza y a quebrarse los dedos de la mano con desesperación. Me miraba fijamente a los ojos y me decía con mucha tristeza, "Lamento mucho lo que es el Bañado ahora. En este tiempo el Bañado se ha convertido en un lugar de perdición, de delincuencia y de malos tratos. Ahora solo podemos estar tranquilos por las mañanas, ya que por las noches ocurren diferentes asaltos y muertes. Es por eso que los jóvenes del Bañado no tienen muchas esperanzas de realizarse como personas. Si alguien hace algo por la comunidad, los demás hacen todo lo posible por destruirlo en este país".
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