REGRESAR AL INDICE

…es el día del maestro en Paraguay y estamos en el “Instituto De Vida Religiosa” perteneciente al “CONFERPAR” (Conferencia del Religiosos del Paraguay) para una pequeña gala de números artísticos, aún puedo ver en mi mente las caras de nuestros compañeros al vernos en nuestros trajes típicos de la selva, un poco de tela hecha jirones, unos collares no muy finos, ya que estaban hechos de fideos y unas cuantas rayas en el cuerpo con un poco de témpera. La vestimenta era escasa, pero más escasa nuestra “des-vergüenza” para salir así, hecho nervios salimos, Ever y yo, bailar y dejar al Perú en alto. Conforme avanzaba la música y el baile entraba un poco más en confianza y sin lugar a dudas los aplausos de la gente nos animaba; pero de pronto…pum!!! Mi traje se cayoó! Ahhhh!!! Gritaba el público, yo seguía bailando tratando de sostener lo poco de ropa que me quedaba y entre gritos, aplausos y uno que otro silbido la música se detuvo, agradecimos al público y zas!!! Me escapé al camerino… Solo de recordarlo se me pone la piel de gallina. Aún puedo sentir mi corazón latiendo a mil y mi rostro más rojo que el de un tomate; pero ya solo es recuerdo. Volteo a mi derecha, Ever se ha quedado dormido. La música llega débilmente a mis oídos, pocos son los pasajeros que aún continúan despiertos, quizás embelezados por la profundidad de la noche ¿peleando contra el sueño? o conversando somnolientamente entre ellos.

…mi corazón latía a mil, era mi primera sesión con Alfredo. Él era un joven que estaba en programa de la pastoral penitenciaria para jóvenes infractores, cargo del Hno. Miguel. Este es un programa de reinserción y ayuda académica para aquellos jóvenes que por algunas circunstancias de la vida habían tenido algunos problemas con la ley. Alfredo era uno de varios jóvenes que venían con regularidad a recibir clases. Desde el inicio entablamos buena amistad y realmente era muy divertido trabajar con él. Era gracioso y muy animoso. De igual manera se sentía atraído por aprender y resarcirse de algunas sombras de su pasado. La estancia con ellos y las clases y tiempo compartido, hacen a una persona darse cuenta de ciertas realidades que no salen a luz fácilmente, pero su espíritu inquebrantable aunado a su ánimo de superación deja anonadado a quien los contempla…

El bus sigue su marcha, y su andar no cede ante los pensamientos de las personas. Las luces de la ciudad han desaparecido de la vista y ahora las sombras de la noche se roban el horizonte. A lo lejos la luna emerge en delgada línea. La noche se presenta serena e invita amablemente al sueño, mientras el vacío se roba la pista.

 

Los ojos se cierran la jornada ha acabado y ruego a Dios haberla aprovechado. Regreso contenta a mi tierra de ensueños pero que en su seno encuentro cariño materno. La vida, no será igual porque he conocido gente espectacular, que me brindaron cariño y mucho apoyo, que me enseñaron a ver lo bueno de cada embrollo, la vida tiene sorpresas, pero ellos las esperan con las manos abiertas…adiós Paraguay, gracias por compartir lo mejor…espero pronto volverte a ver.

Silencio se apodera de la noche enteran, a la luz del alba estaré en tierra extraña, pero llevaré en mi pecho contento la dicha aprendida….















14