7. -Panadería y Sastrería

En Mount Sion Edmundo construyó una panadería y una sastrería.
Los niños en la escuela tenían hambre. Sus padres eran demasiado pobres para alimentarlos. Al llegar a la escuela cada mañana los muchachos recibían pan fresco horneado. Esto les daba la energía necesaria para desarrollar bien sus tareas escolares.

Además de alimentar a los muchachos, Edmundo notó que los niños padecían mucho de frío, debido a la ropa inadecuada que llevaban puesta. Se emplearon sastres para hacer ropa para los muchachos. Una señora trabajaba a tiempo completo confeccionando camisas para los muchachos.

Cuando los muchachos hacían su Primera Comunión o Confirmación, recibían un nuevo traje. Después de la ceremonia los muchachos celebraban con un desayuno en Mount Sion. La tradición de alimentar y vestir a los niños se llevó a cabo en las escuelas de todos los Hermanos.

8. -Aprobación Papal

Con el éxito y crecimiento de las escuelas, Edmundo solicitó al Papa para la aprobación de su congregación. Mientras muchas personas lo apoyaban totalmente, Edmundo experimentó gran sufrimiento y desilusiones de algunos colegas y clero en estos pasos.

En tiempos de problemas, Edmundo recurrió siempre a la oración. Tenía una devoción particular a orar ante el Santísimo. Aquí él traía todas sus cartas, cuidados, dudas y problemas. Su vida de oración le ayudó a aceptar todas las desilusiones.

A pesar de los retrocesos, su oración por la aprobación fue atendida. El 5 de septiembre del 1820, el Papa Pío VII aprobó la Congregación de Hermanos Cristianos. En enero de 1822, en Mount Sion Edmundo fue elegido el primer Superior General de la nueva congregación. Después de su aprobación Papal, los Hermanos abrieron escuelas en todos los cinco continentes. La primera escuela fuera de Irlanda, fue en Preston, Inglaterra, abierta en 1825.

 

 

 

9. -Dificultades

Cada nueva fundación se presentó a Edmundo con nuevos desafíos y dificultades. Él ya había gastado todo su dinero en Waterford. No quedaba dinero para otras fundaciones.

La mayoría de las escuelas estaba en distritos pobres. Los Hermanos sufrieron duramente la pobreza.

Sin embargo, Edmundo los animaba en su vocación. Los Hermanos también experimentaron dificultades en su labor escolar con los muchachos. Sin embargo, la gran mejora en los niños hacía que sus sacrificios valieran la pena.

En la calle North Richmond, en la ciudad de Dublín, se construyó el O'Connell School como la escuela oficial para el entrenamiento de los nuevos Hermanos.

El pago a los trabajadores era muy difícil y penoso para Edmundo porque la mayoría de los grupos que prometieron donaciones no cumplieron con su promesa. Algunas de las escuelas de los Hermanos se vincularon al Consejo Nacional de Educación en 1832. Dentro de unos años los Hermanos se retiraron de este Consejo.

Cuando se le preguntó a Edmundo cómo los Hermanos podían sobrevivir sin dinero, Edmundo contestó, "la Providencia será nuestra herencia". Esta profecía probó ser verdadera.

10. -Obras de caridad

Una vez, caminando por el muelle de Waterford, Edmundo vio a un muchacho africano que estaba siendo maltratado por el capitán de una nave. Edmundo negoció con el capitán y llevó al muchacho a Mount Sion. Debido al color de su piel el muchacho fue conocido como Johnny el Negro.
En su vida adulta él fue un hombre de negocios exitoso y un católico devoto. Dejó todas sus propiedades a Mount Sion y al Convento de la Presentación.

Polly Carthy era notoria por ser alcohólica en Waterford. Nadie quería acercarse a ella. Buscó a Edmundo Rice para que la ayudara. Edmundo le proporcionó ropa y la envió a Cork al Padre Mathew quien la asistió en su recuperación. Polyl regresó a Waterford y vivió una vida ejemplar.
Edmundo se hizo amigo con el vendedor ambulante italiano Carlo Bianconi. Con los consejos de Edmundo, Bianconi estableció un sistema de transporte nacional en Irlanda.Él generosamente donó ropa para los muchachos pobres en Mount Sion.